Mostrando entradas con la etiqueta Cartas de amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas de amor. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de junio de 2012

CARTAS DE AMOR






Si tus misivas me hacen tan feliz,
comprenderás cuán grande es mi
alegría ahora que recibo el blanco
lis de tu carta que ha tiempo
veia.

De noche cuando nadie me
importuna es mi deleite y mi
placer más grato
ir leyendo tus cartas una a una
y cubrir con mis besos tu retrato.

Mas esas cartas que yo adoro
tanto y que conservo con cariño
santo, sólo con mi existir han de
acabar.

Pues cuando llegue mi hora
postrera encenderé con ellas una hoguera,
¡Que así nadies las pueda profanar!
Carta de amor

lunes, 18 de junio de 2012

VERSOS DE AMOR INSPIRADORAS


ENTRE MIS BRAZOS
Entre mis brazos amor


¿No has sentido en la noche
cuando reina la sombre,
una voz  apagada que canta
y una inmensa tristeza que flora?

                ¿No sentiste en tu oído de virgen
las salientes y trágicas notas
que mis dedos de muerto arranca
a la lira rota?

                ¿No sentiste una lágrima mía
deslizarse en tu boca?
¿No sentiste mi mano de nieve
Estrechar a la tuya de la rosa?

                ¿No viste entre sueños
por el aire vagar una sombra
no sintieron tus labios un beso
que estalló misterioso en la alcoba?

Pues yo juro por ti, vida mía,
que te vi entre mis brazos, miedosa,
que sentí tu aliento de jazmín y nardo
y tu boca pegada a mi boca.

LA AMO TANTO


AMARTE ES TOTAL

Amarte es Total

La amo tanto, a mi pesar,
que, aunque yo vuelva a nacer,
la he de volver a querer
aunque me vuelva a matar.

                               Desde que perdí el encanto
                               de mi primera pasión,
                               no he entrado en mi corazón
                               para no morirme de espanto.

TE QUIERO MI AMOR

TE QUIERO POR QUE TE QUIERO


Te quiero mi amor

Te quiero porque te quiero,
y es por éste mi querer
que el corazón se me ha ido
donde abunda el padecer.

                Te voy buscando, buscando,
a riesgo más de perderte,
y están mis ojos llorando
la amargura de no verte.

                Te voy llamando, llamando
de mi voz allí pierde…
allí donde el nombre tuyo
ni el eco me lo devuelve.

                Todo se ha ido contigo,
¿por qué no quieres volver?
en mi jardín ni un rosal
ha querido florecer.
                Mis manos están vacías,
todo, todo te llevaste;
sólo es mía ya esta pena
mía… tu me la dejaste
               
                Porque te quiero, te quiero,
y no por otra razón…
que otra no hallarás jamás
el porfiado corazón.